sgae

La Audiencia admite el recurso de la SGAE contra el apercibimiento de Cultura

El recurso presentado por la SGAE contra la amenaza de apercibimiento del Ministerio de Cultura ha sido admitido por la Audiencia Nacional. Cultura  advirtió a la sociedad el pasado 27 de septiembre de que debía subsanar o corregir lo que, según su criterio, son incumplimientos de la Ley de Propiedad Intelectual.

El Ministerio de Cultura argumentaba “supuestos incumplimientos graves en relación con la normativa de la propiedad intelectual” para amenazar a la Sociedad General de Autores y Editores de una intervención si no se ajustaba, en el plazo de tres meses, a la legislación. La medida coincide con la celebración de elecciones a la Junta Directiva, que se celebrará el próximo miércoles.

Desde su punto de vista, ese ajuste debía establecerse en lo relativo. entre otros temas, a sus estatutos y el voto electrónico, a pesar de que no se contempla como obligatorio.

Según la notificación, el Ministerio de Cultura tiene un plazo “improrrogable” de veinte días para entregar el expediente administrativo correspondiente. Además, el tribunal ordena formar lo que se denomina pieza separada de medidas cautelares solicitadas por la entidad.

La sala sexta de los Contencioso-Administrativo de la Audiencia de Madrid informó a la SGAE el pasado 16 de octubre de la admisión de este recurso, según informaba la agencia Efe.

Fue el pasado 3 de octubre cuando el Consejo de Dirección de la SGAE acordó, por 9 votos a favor y 4 en contra, interponer un recurso contra el aviso del Ministerio de Cultura.

Para la sociedad autoral, el apercibimiento contenía “un relato de hechos y una fundamentación jurídica distante de la realidad”.

El Consejo de Dirección de la SGAE considera, según Efe, que “la defensa de la correcta actuación de la entidad, en los diferentes temas objeto del apercibimiento, obligan a acudir a la vía judicial, a fin de que los tribunales se pronuncien sobre ello”.

 

 

jose-miguel-fernandez-sastron-creo-que-se-puede-conseguir-la-paz-en-la-sgae

Carta de Sastrón a los socios por el uso de la herramienta electoral de Manuel Recio

El presidente de la SGAE, José Miguel Fernández Sastrón, ha remitido una carta a los socios de por el Colegio de Pequeño Derecho, en el que recrimina el uso de la herramienta electoral que la sociedad pone a disposición de los candidatos a la Junta Directiva Estimados socios por el Colegio de Pequeño Derecho, por parte de Manuel Recio Díaz “Patacho”. Sastrón destaca que se ha utilizado “con una finalidad espurea” y “totalmente contraria a la prevista por nuestra normativa”.
Además, en el escrito advierte de “graves falsedades” de la comunicación emitida por Patacho, con el único objetivo de “deslegitimar” el proceso electoral y “la soberanía de los socios” que deben votar y manifestarse el próximo 26 de octubre.
A continuación, se reproduce íntegramente la carta de José Miguel Fernández Sastrón.
“Estimados socios por el Colegio de Pequeño Derecho.
Recientemente, y a través de la herramienta que la SGAE pone a disposición de los candidatos a la Junta Directiva en estas elecciones 2018, hemos recibido un correo del socio Manuel Recio Díaz (Patacho), escrito, según nos dice, en su propio nombre y en el de otros 14 candidatos, en el que se dirigía a todos nosotros para comunicarnos la retirada de su candidatura.
Sin embargo, el señor Recio Díaz hace una serie de afirmaciones en dicha comunicación que, como presidente en funciones de la entidad, ni puedo, ni debo pasar por alto sin aclarar a los socios la confusión que, deliberadamente, parece querer sembrar alrededor de los comicios del próximo día 26.
Independientemente de las conclusiones a las que el órgano competente pueda llegar en relación a las responsabilidades que pudieran derivarse, no solo de la utilización con una finalidad espuria y totalmente contraria a la prevista por nuestra normativa de la herramienta electoral puesta a disposición de todos los candidatos, sino del propio contenido de la misma comunicación, en la que se vierten graves falsedades y se pretende deslegitimar el proceso electoral de la SGAE y la soberanía de los socios que se pronunciarán el próximo 26 de octubre, así como al resto de los candidatos que se han presentado y han sido legítimamente proclamados; es imprescindible que los socios tengan la información correcta sobre el funcionamiento de la entidad y sobre el proceso electoral en el que estamos inmersos y del que surgirá la composición de la Junta Directiva de SGAE para la próxima legislatura.
Por ello debo decir:
1.- La retirada de una o varias candidaturas es un derecho inherente a la propia condición de candidatos, que no precisa de “reserva” alguna. Pero debe quedar claro que esta decisión en ningún caso afecta, ni a la legitimidad del resto de candidatos proclamados, ni al derecho de los socios a elegir a aquellos que consideren más oportunos de entre los presentados. Pretender deslegitimar unos comicios por el mero hecho de retirarse de los mismos es insólito. Pero llamar a la abstención y a no reconocer los resultados de las elecciones es una actitud contraria a la responsabilidad social y la lealtad institucional que contemplan nuestros estatutos, además de un ataque frontal a la propia democracia interna que los socios de SGAE hemos construido para el gobierno de nuestra entidad.
2.- Alegar que el vigente sistema electoral de SGAE no garantiza el legítimo derecho a la participación de sus socios es una falsedad deliberadamente extendida, que omite que existe un “voto por correo” que garantiza dicha participación (para aquellos que no voten presencialmente en cualquiera de las sedes SGAE habilitadas para ello) y que fue utilizado por más de 1.800 socios en las pasadas elecciones de 2015. Se trata, por otra parte, del mismo sistema que utilizan el resto de entidades de gestión en nuestro país, e, incluso, el que utilizamos en las propias elecciones generales, autonómicas o municipales para elegir a nuestros representantes políticos.
3- El “voto electrónico” en elecciones al que alude el señor Recio Díaz, si bien está contemplado en los vigentes estatutos de SGAE, precisa para su implantación de un desarrollo reglamentario que debe aprobar la Junta Directiva, lo que no se ha producido en la pasada legislatura (como tampoco en anteriores, sin que ello alterase nunca antes el normal desarrollo electoral). De hecho, podrá hacerlo, si así lo estimase oportuno, la próxima Junta Directiva elegida por los socios, pero no la actual, “en funciones”, y una vez convocadas ya las elecciones. La Comisión Electoral, órgano independiente que tutela el proceso electoral, velando por el cumplimiento de la legalidad y la normativa interna durante el mismo, fue muy clara en este sentido en su informe de 17 de septiembre de 2018, del que se dio puntual traslado al Ministerio de Cultura.
Por otra parte, tampoco se ajusta a la verdad el afirmar que existe una obligación legal para su implantación, que SGAE habría incumplido, ya que el Real Decreto-ley 2/2018, de 13 de abril, que modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, adaptándolo a la Directiva 2014/26/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de febrero de 2014, no establece dicha obligación en absoluto, sino, simplemente, la de permitir la comunicación electrónica con los socios, lo que SGAE hace desde hace años. SGAE, por lo tanto, no ha incumplido legalidad alguna en este sentido y nuestro sistema electoral es legítimo, transparente y accesible a todos los socios con derecho a voto.
4.- Por último, e independientemente de las acciones que pudieran ser oportunas, debo expresar mi más absoluto rechazo a la acusación de que, desde la Presidencia, o desde los órganos de gobierno de la entidad, se haya cometido irregularidad alguna, ni en el reparto de derechos ni en el cumplimiento de la gestión para la adaptación de nuestros estatutos que, como era su obligación, esta Junta Directiva sometió en tiempo y forma a la Asamblea General, la cual, en el legítimo ejercicio de sus competencias, no aprobó la propuesta presentada. Ello hace imprescindible, naturalmente, que la próxima Junta Directiva presente una nueva propuesta para su aprobación, pero en modo alguno supone una dejación de funciones por parte de los órganos de la entidad.
Quisiera aprovechar, finalmente, para recordar que, como ya es público, yo no soy candidato en este proceso electoral, ni defiendo por lo tanto posición personal alguna, más allá de desear que el resultado de la decisión de los socios nos permita contar con una nueva Junta Directiva capaz de llegar a los consensos necesarios para afrontar una etapa llena de retos, no solo para nuestra entidad, sino para la gestión colectiva en general, el derecho de autor en particular, y la defensa de la Propiedad Intelectual, en todos los ámbitos, frente a todos aquellos que pretenden devaluarla y hasta deslegitimarla en beneficio de intereses comerciales.
Quisiera trasladar al señor Recio y a todos los que, como él, aspiran a una SGAE mejor, -lo que creo que es una aspiración común a todos los socios de esta casa- que el camino para ello es involucrarse y presentar propuestas a una masa social que es soberana y perfectamente capaz de elegir aquellas que considere más adecuadas, dentro de un sistema democrático que garantiza absolutamente la participación, la transparencia y el rigor de nuestro proceso electoral.
Lo que no ayuda, ni a la entidad ni a sus socios, es el intento de deslegitimación y descrédito constantes, la solicitud de intervenciones infundadas que cuestionen la independencia de los autores para gobernarse, ni mucho menos las amenazas o las llamadas a sabotear unas elecciones que suponen la herramienta irrenunciable para el gobierno democrático de la SGAE y el ejercicio de la soberanía de sus socios.
Solo me queda expresar mi confianza en el criterio de los electores, a quienes pido la mayor participación, la máxima responsabilidad y la consciencia de lo mucho que nos jugamos. Ni más ni menos que el presente y el futuro de los derechos de autor y la gestión colectiva de los mismos, concepto que hace ya más de cien años supuso el comienzo de la capacidad de los autores para autogestionarse y unir su destino al de sus obras.
Yo confío en los socios de esta casa para ello. En los que se presentan como candidatos, pero sobre todo en los que votaremos para decidir quiénes deben representarnos en la próxima Junta Directiva y asumir esos retos.
Todos somos SGAE y todos debemos trabajar para lograr una SGAE cada día mejor. Y eso se hace con propuestas positivas, participando y ejerciendo nuestro derecho al voto.
Y eso es lo que yo, como presidente en funciones y como socio, os pido a todos los socios y socias de nuestra casa.
Gracias por vuestra atención y un abrazo.
José Miguel Fernández Sastrón
Presidente de la SGAE
Cuarteto Quiroga y Javier Darias

Premios Nacionales de Música para el Cuarteto Quiroga y el compositor Javier Darias

El Ministerio de Cultura ha galardonado con los premios nacionales de Música al Cuarteto Quiroga, en la modalidad de Interpretación, y a Javier Darias, en la de Composición. Estos reconocimientos están dotados con 30.000 euros cada uno.

“Su implicación en la difusión de la música actual, en especial de la creación epañola”, en el caso del Cuarteto Quiroga, y “la calidez y solidez de su obra”, en el de Javier Darias, son los valores que el jurado del Premio Nacional de Música ha resaltado de los dos galardonados en la edición de 2018.

El jurado, presidido por la directora general del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), Amaya de Miguel Toral, ha destacado del cuarteto ser “uno de los conjuntos de cámara más singulares de la nueva generación”.

Esta agrupación, integrada por los violinistas Aitor Hevia y Cibrán Sierra, el viola Josep Puchades y la chelo Helena Poggio, es reconocido por su fuerte personalidad como grupo y por sus interpetaciones renovadoras.

En 2014 fue nombrado cuarteto residente responsable de la colección de Stradivarius del Palacio Real y ha actuado en las salas más importantes del panorama camerístico internacioanl, como el Lincoln Center de Nueva York o los Inválidos de París. Entre los premios y distinciones que ha recibido destacan la Medalla de Oro del Palau de Barcelona en 2006 o el Premio Ojo Crítico de RNE en 2007.

En cuanto a Javier Darias (Alcoy, Alicante, 1946), el jurado resalta de su obra “su dilatada trayectoria en el ámbito de la creación, por su importante faceta de investigador musical con la publicación de significativos estudios en el entorno de las teorías estadísticas”.

Darias es académico de la Academia de la Música Valenciana y de la Real Acadèmica Catalana de Bellas Arts de Sant Jordi. Sus composiciones orquestas y camerísticas las ha plasmado en 9 discos, además de sus sinfonías, grabadas con destacadas orquestas.

El compositor, que se formó como químico especializado en cerámica en el departamento de Silicatos de la Facultad de Ciencias en València, ha colaborado también en la creación de orquestas como la Sinfónica de Asturias o la del Palau de les Arts de València.

También destaca su faceta pedagógica en diversas universidades y conservatorios, además de dirigir la Escuela y el Colegio de Compositores de la ECCA desde su fundación en 1987.

El jurado ha estado integrado por el director de la Quincena Musical de San Sebastián, Patrick Alfaya McShane; la directora de la Sección de Investigación de la Fundación Don Juan de Borbón, Alicia Lázaro Cadena; la compositora Elena Mendoza López; el gestor musical Antonio Moral Rubio; el director gerente de la Fundación Baluarte de Navarra, Félix Palomero González; la profesora e intérprete de guitarra Pilar Rius Fortea; la compositora y catedrática Teresa Catalán Sánchez (Premio Nacional de Música 2017 en la modalidad de Composición); la pianista Rosa Torres-Pardo Criado (Premio Nacional de Música 2017 en la modalidad de Interpretación) y Antonio Garde Herce, subdirector general de Música y Danza, quien ha ejercido como vicepresidente.

Foto Cuarteto Quiroga: JOSEP MOLINA